El negocio del turco y el paisa



Un paisa consiguiendo plata en la Usa

El siguiente episodio no es de un empresario destacado, pero si de un vendedor paisa, de esos que la tierra campesina desde sus montañas, brota todos los días.

Nicolás Jaramillo, que así se llama nuestro personaje, joven sin empleo y lleno de aspiraciones resuelve irse para los Estados Unidos a cumplir su sueño americano.
Empeña lo poco que tiene y presta dinero para hacer los trámites necesarios y poder viajar a la USA.
Una vez en la ciudad de Nueva York, madruga a recorrer calles haber donde levanta trabajo, por cierto los Antioqueños pedimos trabajo donde se mueva una hoja.
Siempre preguntamos que hay pa,hacer....Así no sepamos nada, pero nos le medimos a todo.
Sabemos por experiencia de hace mucho tiempo, que todo Colombiano que viaje a la tierra de los gringos, por más estudio, conocimientos, práctica, cartones, títulos y otras arandelas del saber...Nos toca empezar trabajando en los oficios domésticos de los ricos Americanos, esto es: lavar loza, limpiar inodoros, cuidar perros, limpiar cocheras, porquerizas, cuidar ancianitos, limpiar vidrios como a trecientos metros de altura, celar edificios, cargar borrachos, lustrar zapatos en los clubes de la alta sociedad, en fin, un montón de oficios que aquí en Colombia, no lo haríamos, primero por que somos muy orgullosos, y segundo, por que tampoco pagarían por ello.
Pero allá al otro lado del charco pagan en Dólares, que a nuestra moneda de cambio, si logramos ahorrar un poco para mandar para la casa es mucha plata...ironías de la vida.mejor dicho...Gajes del oficio..Paisita.
Este muchacho Jaramillo del cual venimos hablando, fue uno de esos privilegiados de la vida, pues como le parece que en su recorrido buscando trabajo, ve un aviso que dice: "MISCELÁNEAS EL MARINILLO"
__ ¡Marinilla!... No puede ser...ese es mi pueblo Antioqueño, este almacén es de un Paisa y el dueño no me puede dejar tirado en la cochina calle.
Pero vaya frustración. Nicolás entra al almacénn y en letras pequeñas, ve una plaquita que dice:
Propietario "Mamad Melohamy Majito".
El dueño del negocio, no era ningún paisa, era un turco multimillonario, más pícaro y embaucador que los mismos paisas.
Jaramillo se dijo para sí:
__ ¡Que va!... A mi no me asustan ratones de la misma cueva.
Pide trabajo y apenas se dan cuenta que su acento es Paisa lo enganchan. Necesitaban quien barriera e hiciera los mandados a domicilios.
Le entregan un overol, la escoba, una trapeadora y la bicicleta.
No lo piensa dos veces.. y de una...a trabajar que la barriga está silvando.
Llevaba como seis meses trabajando en lo mismo, pero en sus raticos de descanzo le permitían vender cositas en el mostrador, detalles que el jefe iban valorando en el muchacho.
Un día cualquiera el administrador le dice:
__ Vea hombre Jaramillo, He notado que usted es capaz de desenvolverse en el almacén, yo mañana no puedo venir, y he pensado que usted me reemplace.
¡Espero que no se enchonche! "Distraerse-enredarse" y haga unas buenas ventas, por que en horas de la tarde viene el turco a revisar cuentas.
Yo llamaré al patrón y le cuento que usted queda encargado del negocio.
Al otro día madruga Jaramillo y abre la miscelánea y la atiende como si fuera propia.
Por la tarde llega el turco, y lo primero que le pregunta... es, cuantas ventas hizo.
__ ¡Una!...responde Nicolás todo entusiasmado.
El turco monta en cólera reprimiéndolo.
__No es posible paisa bruto de los Diablos, si aquí se hacen más de mil ventas al día.
Qué fue lo que vendiste, por cuanto y donde está el dinero ?...
Nicolás más asustado que perro en medio de una balacera...Se le olvidó el nombre del Turco y le contesta...
__ Vea Don Talibán, primero cálmese y luego escuche.
Plata en efectivo no hay nada, toda está; en cheques, se hizo una sola venta compuesta por un lote de varias cositas; el monto del dinero creo que llega como a quinientos millones.
El turco se agarra de las barbas, lo mira a los ojos...Se pone pálido y cae como un plomo al suelo.
Jaramillo se pega el susto de la vida y cree que al viejo le dió un infarto. Le toma el pulso y se dá cuenta que está funcionando bien, corre y trae un vaso con agua para que la beba. "es casi una religión o costumbre entre nosotros los paisas, que cuando alguien sufre un desmayo, vahído o pataleta, lo único que lo reanima es apretarle el dedo del corazón y darle agua.
Eso de cierto no tiene nada, pero la sicología obra y funciona el bebedizo.
El turco se recupera y todavía turulato "Aturdido" le dice a Nicolás:
__ Haber Paisa, que fue lo que vendiste?...Estoy más confundido que un perro en misa buscando el dueño.
__ Mire Don Mustafá le cuento despacito.
Esta mañana vino al almacén un señor muy formalito, muy conversador y lleno de carisma, sin pensarlo entablamos una charla muy amanena cosa que nos dió cierta confianza para contarnos algunas intimidades.
Yo le conté algo de mi vida. El me contó que tenía mucho dinero, pero que no lo había disfrutado por falta de tiempo, que además tenía una esposa muy cataletosa y otras cositas por el estilo.
Cuando el hombre se fue a ir, me dijo que le vendiera un paquete de toallas higiénicas porque su mujer estaba en su periodo menstrual.
A mi eso me causo risa, pero como habíamos entrado en confianza, yo le dije:
__ ¡Hermano!...por lo que veo a usted se le dañó la semana, por qué más bien no se va de pesca ?
__ A usted le parece ?...me dijo el hombrecito.
__ ¡Claro viejo!, es el momento para que usted empiese a disfrutar la vida, no sea bobito y póngale ganas a la cosa.
Y asi fue.
Al hombre le entró el cuento. Luego me preguntó:
__ Y qué que tengo que llevar.
__ Para pescar...¡un anzuelo!.
__ Dónde lo consigo?
__ Aquí mismo papá. Y se lo traje.
Luego le dije:
__ Pero un anzuelo necesita naylon y un buen equipo de pesca, además cebos, carnadas y canastilla para regoger los peces.
Dónde consigo eso ?.
__ No se preocupe que yo se los pido para que se los traigan aquí.
__No tengo dinero en efectivo, me dijo el hombre...pero tengo chequera.
__ No se preocupe mi Don que aquí le resolvemos su caso, le dije
O sea que todo se podía hacer con cheques.
En un directorio que hay en el almacén donde aparece todos los negocios que usted tiene en la ciudad, marqué el teléfono a la distribuidora de artículos deportivos y pedí que me enviaran un equipo completo de pesca, y una caneca llena de lobrices.
Pronto llegó el pedido y le dije:
__ ¡Hermano!... no creo que usted se va ir a pescar en una barranca a la orilla de un caño.
¡Pal mar negrito!, pero bien adentro y pa;eso se necesita una lancha.
El hombre aceptó.
Llamé a la distribuidora de barcos y pedí que me enviaran una lancha fuera de borda de dos motores, con su respectivo trailer para poderla llevar hasta la playa.
A los cinco minutos ya estaba aquí.
El hombre tenía enfrente, anzuelo, caneca con lombrices, equipo de pesca, una hermosa lancha fuera de borda.
Pero como llevarlas?...Pagando trasteo y en que condiciones ?
Yo le dije...Hermano usted es de gusto, cómprese un carrito para que lo maneje usted mismo y arrastre su trailer con esta pinta de nave, le cuento que eso le da una imagen la hijueputa.
__ ¡Bueno!... está bien, pidásmolo.
Llamé a la concesionaria de carros y les dije que me enviaran un toyota Burbuja cuatro puertas, y en cinco minutos aquí estaban con el cacharrito.
Bueno ya casi estamos completos, le dije, pero dígame una cosa... usted va a dormir colgado de una hamaca matando zancudos entre dos palmeras, o va dormir como persona decente ?... además. Dónde va comer?
__ Es cierto contesta el hombre.
__ Yo le recomiendo que alquile una cabañita bien cuca, mejor dicho...Cómprese un chalet con todos los fierros.
__ Bueno lo que usted diga, contesta el hombrecito
Llamé a Cabañas el Edén y separo en venta una cabaña con todas las comodidades, es decir... vista al mar, chiminea , televisión, tevecable con cine rojo y radio.
Completo todos de los elementos para el viaje...Pero yo notaba que faltaba algo...Y ¡Pum! lo más importante.
Entonces le digo al hombre...
__ Usted con todas estas comodidas, con esa pinta de galán y viajando para un paseo sin viejita...eso es como un sancocho sin carne. No negrito...Pongámole calor al asunto.
__ ¿Si o si?
__ Está bien...usted me metió en esto...Y cagao un dedo... cagada toda la mano.
__ Cómo la quiere ?
__ Como usted la quiera, me contesta el hombre.
Marco el el télefono a masajes "Las conejitas" y les digo:
Necesito una viejita Joven, sin estrenar, con todos los servicios y que no se arrugue ante nada, es para un paseo como acompañante por ocho días hacia el fin del mundo. En quince minutos la hembrita ahí estaba lista para el encargo.
De pronto el señor reacciona y dice:
__ ¡Paisita!.. Y ahora que le digo a mi mujer si ella me envió a comprar unas toallas higiénicas.
__ Tranquilo negrito, Llámela y dígale, que se le acaba de presentar un problema grandísimo en las minas de oro que tiene en el Brasil, que tiene que salir inmediamente para allá, porque el problema es de quiebra segura si no se presenta en el término de la distancia y como en esas selvas amazónicas no entran ni los rayos no lo molestará con celular, es más, en las condiciones que ella se encuentra, no le va decir que lo quiere acompañar
¡Salud paisita!...Que disfrute el viaje...Que una canita al año no hace daño.
Jaramillo termina de narrar su aventura con el desconcertado turco, luego se queda callado, pensando cabisbajo.
__ ¡Huy!..Que cuca de hembrita tan linda, se va a zampar este man...Por qué mi Diosito me hizo tan feo y tan pobre -Murmuró entre dientes Nicolás-
__ Qué dijo usted Paisa?, preguntó el Turco
__¡Nada mi Don!...aquí soñando despierto mister Ali Babá
Y que eso es todo, Don Rajá, desgraciadamente no pude vender más en el día de hoy .
__ Cuánto te dió de propina? ...preguntó el turco.
¡Nada!...Respondió Jaramillo...Sólo me dió las gracias por haber conocido a un ser humano que le enseño para que sirve realmente el dinero mientras estemos vivos...lo que más le agradezco fue que me invitó para que lo acompañara en el paseo.
__ Por qué no lo aceptaste?...Preguntó el Turco.
__ Porque soy muy responsable y tengo que trabajar para pagar unas platicas que quedé debiendo a mis paisanos allá en Medellín, claro está, si usted no me va despedir del empleo por no haber podido hacer esas mil ventas diarias que hace la miscelánea.
El turco cruza los brazos, cierra los ojos y hace una inclinación ante el Paisa...Nicolás Jaramillo.

¡Paisita!... El anterior episodio es producto de la imaginación, pero en mi Antioquia querida se han hecho negocios muy parecidos a mi anterior fantasía.
Solo quería mostrar a Colombia y al mundo entero por qué, los paisas somos una especie de negociantes ignatos, que a punta de labia hacemos los negocios más inverosímiles.

Crónica escrita por Carlos E. Alvarez editor de chispaisas


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