Chistes pervertidos

El pellejo

Micaela, mucama, entrodera o sirvienta de una casa de ricos se hallaba haciendo el aseo en la alcoba de los patronos, cuando ve en el piso un condón usado, asustada lo recoge y lo mira toda intrigada.

En esas entra la señora y toda molesta le increpa a Micaela.

__ ¡Te parece muy raro!, es que acaso en tu tierra no hacen el amor...?

Micaela toda confundida le contesta:

__ Hay mi señora... Desde luego que sí.

Nosotras si lo hacemos, y casi todos los días, pero no somos tan salvajes como para arrancarle a nuestros maridos el pellejo del pajarito.

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